martes, 5 de agosto de 2008

Midnight rider

No puedo dormir, ¡menudo calor hace!
Me suda hasta el humor.
Nunca la cama me había abrazado así.
Rechazo su abrazo, parece la muerte.
Doy media vuelta, doy otra media.
Me caigo hacia atrás y despierto otra vez.
Llevo mi cabeza a los pies de la cama, llevo mis pies a la almohada.
Mi torso está ahora bajo la ventana.
No entra ni gota de brisa, la ventana está muerta.
La tierra ya no es redonda, es una inmensa bañera húmeda y caliente.
Mi cama es enorme y muy blanda, parece una colchoneta llena de aire viciado, flotando en un mar de gelatina humeante.
Me pica todo el cuerpo, recorro mentalmente mi sudor y doy otra vuelta. El prurito aumenta.
En la cima de la noche la vida se abrasa y yo me cocino en mi propio jugo.
No añadir aceite, es la autentica receta.
Aparto telarañas de mi boca y odio mi pelo.
Me rindo, hoy no dormiré.
Moriré mañana, pero a pleno sol.

Me levanto y escribo...


11 comentarios:

Guti dijo...

Ya estaba yo preguntándome cómo habías puesto un artículo a las 6:40... No me extraña.

Qué angustia, por Dios.

Rumbonín dijo...

Si, la verdad que espero no tener muchas más noches como esta. Por mucho que me inciten a escribir:)

Un besote, a ver si os puedo ir a lo del 16, que toy de vacances!!!!

walkingpolaherba dijo...

Eso parece...BOCHORNO!!! Puaj! ¡Qué pobre! Así no se puede dormir...Tendría que estar prohibido!!!
Saludos de Lila
(Estamos un poco vagos en el summer time,no?)

Rumbonín dijo...

¿Un poco vagos? Eso es decir poco...
Es que entre lo poco que duermo, y las sesiones de sidras vespertinas, anda la cosa muy poco literaria.
Diremos que estamos recopilando material;)

Guau guau!!!

G. K. Dexter dijo...

Espero por tu bien, maese Rumbonín, que el insomnio no haya tomado asiento en ti. Si bien puede ser útil desde un punto de vista creativo, la prueba es tu comentario escrito en plena madrugada, a la larga podría traer consigo efectos secundarios para nada deseables.
Aunque de vez en cuando, cuán productivo resulta, ¿no?

Un abrazote cinéfilo.

G. K. Dexter dijo...

P.D.: y además a veces, algunas, uno ve cosas... como estas.

De la B.S.O. de la película "Cuando llega la noche" (Into the night, John Landis, 1985). Jeff Goldblum padece un insomnio galopante que ya le viene de largo y de repente se cruza en su camino una joven Michelle Pfeiffer, un grupo de terroristas iraníes, el Bowie como un asesino a sueldo y la casa santa.

Quien avisa no es traidor.

Un saludo cinéfilo y ojalá descanses.

Scout dijo...

¡¡Pero que noche de pesadila!!
¡Hola Walkigpolaherba!: Tu si que sabrás refrescarte, que os las sabeis todas.
Lo peor es como dijo Guti, la angustísima que entra... a mi hay veces que me da por pensar en lo peor...lo mejor levantarse, aunque sea a darse un pasillo hasta la nevera.
Y es que esto de no tener para un climatizador en casa es lo que tiene.
Pero así va el mundo los que lo tienen se olvidan de los que no lo tienen, y ya se sabe, luego pasa lo que pasa.
Causas absurdas a parte, me permito recordarte el viejo sistema del barreño con hielo delante del ventilador y a dejar volar la imaginación!!!

Huy, huy, huy..lo que se me está ocurriendo...
¡Yo estoy currando en lo que en su día fue una caja fuerte!!
Saludos frescos!

walkingpolaherba dijo...

Hola Scout, pásate por mi blog que te indico en mi último post "sol y sombra" cómo luchar contra el calor.Guau Guau.
Puedes llamarme Lila(o walking `pa abreviar)

G. K. Dexter dijo...

Rumbonín, por lo visto el enlace que te dejé en mi comentario acerca de los perniciosos efectos del insomnio, en el sentido de acabar viendo visiones, no parece estar funcionando correctamente por lo que te incluyo a continuación la dirección pura y dura: http://www.youtube.com/watch?v=Rk81r9JsT60

Un saludo cinéfilo.

Anónimo dijo...

Afortunadamente los desvelos nocturnos por causa del calor y demás fenómenos propios de la estación ya entran en su recta final, lástima que también va quedando menos de verano!
Y siempre nos queda el recurso de la imaginación, yo me pido un lago bajo unas cataratas....
Besinos.

Rumbonín dijo...

maría:
No se si habrá lago con catarata, pero te ofrezco una playa con bonitos amaneceres.

Me encanta salir de la tienda cubierta de rocio y oler el mar.

¿Vienes?